Programa "Ciudad para todos"

 

«Ciudad para todos» es nuestra propuesta integral relacionada con la Accesibilidad Universal.

El Programa está orientado a la divulgación de contenidos sobre accesibilidad y diseño universal, la capacitación y entrenamiento en esta temática y, principalmente, a la producción de dispositivos, herramientas y contenidos para mejorar la condición de accesibilidad en espacios públicos, edificios, contenidos, procesos, etc.

 

La accesibilidad universal es la condición que deben cumplir los entornos, procesos, productos, servicios y dispositivos, para que todas las personas puedan accederlos, transitarlos, usarlos, de manera autónoma, eficiente, cómoda y satisfactoria, independientemente de sus características y capacidades personales. 

El cumplimiento de pautas de accesibilidad es un factor imprescindible para garantizar igualdad de condiciones y oportunidades en la participación de las personas en sociedad. Además, es importante destacar que la accesibilidad es un derecho, reconocida como tal en la legislación de nuestro País y, por lo tanto, exigible por los usuarios.  

 

No debemos considerar a la accesibilidad como un tema restringido específicamente a la discapacidad. Por el contrario, ella beneficia a todos los miembros de la sociedad. Se dice que la accesibilidad es imprescindible para un 10% de la población, necesaria para un 40% y cómoda o confortable para el 100%.

 

En Fundación Nexos promovemos los principios de la accesibilidad y el diseño universal, contribuyendo desde nuestro aporte a cumplir y hacer cumplir sus premisas.

 

 

La existencia de métodos, productos, servicios y dispositivos para la accesibilidad es vastísima. Generalmente, la oferta de ellos se encuentra en organizaciones, empresas y profesionales independientes que se especializan en alguna de las áreas específicas de esta disciplina.

En Fundación Nexos nos orientamos a la producción e implementación de dispositivos y recursos vinculados con la accesibilidad sensorial. En esta línea, estos son algunos de los principales productos que producimos y proveemos:

  • Señalética accesible.
  • Contenidos en formatos alternativos (iconografía, macrotipografía, relieve, audiodescripción)
  • Planos y maquetas táctiles.
  • Braille.
  • Sitios Web accesibles.
  • Bucles de inducción magnética.
  • Dispositivos y utensillos táctiles para la autonomía de personas con disminución visual o ceguera.

 

Para ello, contamos con un taller de diseño y producción equipado con una serie de herramientas que, en conjunto, nos permiten generar productos de alta calidad. Entre ellos, destacamos:

  • Equipamiento informático de última generación.
  • Impresoras 3D de última generación.
  • Impresora Braille
  • Impresoras laser de última generación.
  • Impresora UV de cama plana.
  • Router CNC de alta performance.
  • Grabadora y cortadora laser de diodo.
  • Equipamiento para producción audiovisual.
  • Plataforma web propia y acceso a herramientas de Inteligencia Artificial específicas.

 

En materia de capacitación y entrenamiento, contamos con talleres y cursos orientados a:

  • Implementación de buenas prácticas institucionales.
  • Buenas prácticas en atención al público.
  • Marco conceptual y metodológico.

 

Esta oferta se dicta de manera mixta o alternativa, con espacios presenciales y con contenidos y actividades impartidos a través de nuestra plataforma de educación virtual «Aula Nexos»

 

Además, destacamos enfáticamente que, en nuestro taller de producción, se entrenan laboralmente personas con discapacidad, aprendiendo y poniendo en práctica competencias laborales relacionadas con la informática, el diseño, la edición, la administración de información, la administración web, la producción audiovisual, etc.

Si necesitás más información o asesoramiento específico sobre nuestros servicios, por favor contactanos aquí!

 

Un entorno accesible no es solo un entorno “adaptado”: es un entorno fácil de usar, seguro, comprensible y digno para todas las personas, en toda circunstancia.

La accesibilidad beneficia a personas con discapacidad, personas mayores, familias con cochecitos, personas con lesiones temporales, visitantes que no conocen el lugar, y también a quienes simplemente necesitan información clara y recorridos seguros.

Aquí compartimos un panorama general de buenas prácticas para instituciones y servicios de la comunidad (oficinas públicas, comercios, gastronomía y hotelería, escuelas, hospitales, espacios recreativos, paseos al aire libre, etc.) y también para el vecino y la vecina, porque la accesibilidad se construye entre todos.

 

Accesibilidad como «cadena»: Si falla un eslabón, falla la experiencia del usuario.

La accesibilidad funciona como una cadena: cada eslabón cuenta. No alcanza con tener una rampa si luego no se puede entrar, orientarse, acceder a un baño, comprender un trámite o pedir ayuda de manera adecuada.

Por eso, siempre es útil pensar el recorrido completo:

Planificar la visita → llegar → ingresar → circular → orientarse → usar el servicio → resolver trámites/consumos → salir → actuar ante emergencias

El objetivo es simple: que cualquier persona pueda participar con autonomía, con la menor fricción posible y con seguridad.

 

Las buenas prácticas se apoyan en los principios del Diseño Universal, que proponen diseñar espacios, servicios y comunicaciones para que puedan ser usados por la mayor cantidad de personas posible, sin necesidad de soluciones “especiales”. En términos concretos, esto implica:

  • Proponer soluciones justas e inclusivas, sin segregación.

  • Ofrecer alternativas equivalentes (si un canal no funciona para alguien, debe existir otro).

  • Mantener la experiencia simple y comprensible.

  • Asegurar que la información sea perceptible (con buen contraste, claridad y formatos alternativos).

  • Minimizar riesgos y errores, priorizando la seguridad.

  • Exigir el menor esfuerzo posible (sin puertas pesadas, sin trámites confusos).

  • Garantizar espacios y recorridos con dimensiones y condiciones adecuadas para el uso real.

 

Esta es una muy breve noción de las buenas prácticas que todos deberíamos tener presentes y poner en práctica. Las instituciones de cada sector tienen desafíos específicos, pero el enfoque es el mismo: autonomía, seguridad, comprensión y dignidad.

Ahora bien, la accesibilidad no depende solo de instituciones, edificios o normas: también se sostiene en hábitos cotidianos de nosotros mismos, como miembros de la comunidad:

  • No estacionar ni detenerse en rampas, rebajes, sendas peatonales ni espacios reservados.

  • No ocupar veredas con obstáculos (mesas, carteles, mercadería, motos, residuos, macetas).

  • Reportar barreras y riesgos (veredas rotas, luminarias apagadas, pozos, señalización deficiente).

  • Respetar tiempos y prioridades: ofrecer ayuda de forma adecuada y con respeto.

  • Cuidar frentes y veredas: una vereda segura es parte de la accesibilidad del barrio.

El objetivo final es que la comunidad funcione como una cadena sin eslabones rotos: que todas las personas puedan llegar, entrar, orientarse, usar los servicios y disfrutar de los espacios con igualdad de oportunidades.

 

Si tu institución, comercio o espacio quiere revisar su situación, podemos acompañar un diagnóstico y proponer un plan de mejoras con prioridades claras. Contactanos aquí!